Código de Conducta y Etiqueta
Para garantizar servicios de acompañamiento memorables, basados en la elegancia y la discreción, establecemos los siguientes principios de conducta que todo cliente debería seguir.
1. Respeto a la Integridad y el Espacio Personal
Contratar un servicio de acompañamiento implica compartir tiempo, no imponer voluntades. La comodidad de la profesional es la prioridad absoluta.
- Adhesión a lo Pactado: El encuentro se debe ceñir estrictamente a lo acordado previamente (tipo de servicio, duración y actividades). Intentar forzar situaciones o cambiar la naturaleza del servicio sin consenso es una falta grave de etiqueta.
- El "No" es Definitivo: Si la acompañante declina cualquier propuesta o invitación, la decisión es inapelable. La insistencia se considera un comportamiento inadecuado y motivo de reporte.
2. Elegancia en la Valoración
Los honorarios de una acompañante no están sujetos a debate. Cubren su tiempo, su imagen, su conversación y su exclusividad. Intentar negociar las condiciones económicas es impropio de un cliente serio y suele derivar en el rechazo inmediato de la reserva. Valora su tiempo tal y como valoras el tuyo.
3. Gestión del Tiempo y Compromiso
El tiempo es el activo más valioso. Reservar un servicio de acompañamiento es adquirir un compromiso de asistencia.
- Puntualidad Británica: El servicio comienza a la hora reservada y los retrasos no se recuperan.
- Seriedad: Si surge un imprevisto, avisa con la máxima antelación. Desaparecer sin aviso ("Ghosting") es una falta de seriedad que afecta a tu reputación como cliente en el sector.
4. Privacidad y Confidencialidad
La base de cualquier servicio de acompañamiento es la privacidad y la confianza mutua. Está prohibido tomar fotografías, realizar grabaciones de audio o vídeo, o divulgar detalles personales sin consentimiento.